8 de mayo de 2012

cazadores de sombras publicacion 33

Cogió la espada, rozando así la mano de Jace.
-Bien-examinó la espada- quince euros.
-Bien,- Jace se puso a calcular para ver cuánto en dólares- diecinueve dólares.
-Casi, diecinueve con cincuenta y cinco.
-Por unas decimas…
Jace salió de la tienda. Esa chica le estaba tirando los trastos.
Cogió a Caminante, y fue con Clary y Alec. Tardó la mitad en llegar junto a los sauces.
-¡Jace!
-¿Qué?
- Date prisita, bonito, empiezo a cansarme.
Jace miró a Alec, y se echaron a reír.
-¡No tiene gracia!
-Vale, vale, preciosa, ya bajo.
-¿Qué compraste, Jace?
-¿No deberías saberlo, Alec?
-¡Dejarlo ya, chicos!
-Está bien, compre una espada. De España.
-¿España? ¿Dónde está eso?
Alec y Jace volvieron a reír.
¿Se lo digo? ¿O le doy un mapa y que se las arregle?
-No, venga, díselo.

7 de mayo de 2012

cazadores de sombras publicacion 32

El caballo relinchó al reconocer a Jace.
-Hola, bonito, mira, tengo que comprar una cosa, y luego ir con mis amigos, ¿me llevaras?
El joven encarnó una sonrisa al ver al equino mover la cabeza arriba y abajo.
Fue a una tienda de armas, donde, además de poner que arma es, de que estaba hecho, y de donde precedía, añadía su peso.
En una esquina, vio una espada de Italia que sobrepasaba el peso correspondiente, era una espada preciosa, con las runas bordeadas de oro de ley, bastante cara.
A su lado, descansaba una espada de España, de plata y bronce con las runas rojas, de el peso exacto, y no lo bastante cara. <<Ya que estamos aquí, compramos una espada molona para quedármela>>
Se acercó a la dependienta, que, de no ser por su rostro y su cabello castaño, habría jurado que era Isabelle, sus mismos ojos pardos, una altura enorme,  una mirada picara y unos tacones de aguja que parece que te van a atravesar.
Hola- la chica le guiño un ojo a Jace- ¿Qué deseas?
-Quería comprar esta espada.
-Oh, tiene usted muy buen ojo para las armas.
-¿Cuánto?
-¿Cuánto? Déjeme ver.

6 de mayo de 2012

cazadores de sombras publicacion 31

-Jace, ¿Cuánto crees que pesa la caja?
-Unos tres kilos ¿Por qué?
-¿Tenéis algo de tres kilos?
-Emm, yo siempre cargo con la piedra de luz, pero tan solo pesa diez gramos. ¿Jace?
-Yo no tengo nada. Aun que me parece que no estamos lejos de Alacante. Podría ir en un momento y comprar algo en la ciudad.
-Jace, ¿A cuánto esta Alacante de aquí?
-Pues creo que a quince minutos ¿Por qué, Clary?
La joven lo miró durante un rato, y se encogió de hombros.
 Jace partió, no sin antes besar a Clary en la mejilla, prometiéndole, jurándole, que regresaría lo antes posible, y que incluso tomaría un caballo prestado.
-¿Vas a robar un caballo?
Una sonrisa se curvo en los labios de él
-Solo lo tomaré prestado.
Mientras se alejaba de sus amigos, Jace pensaba la que le podría caer si le pillaban robando un caballo. Cuando, sin saber porque, se acordó de Caminante.
<< ¡El caballo de Sebastian!>>
Al llegar a la ciudad. Fue a ver el establo de los Verlac, donde, como suponía, estaba el semental marrón.
- Hola Caminante.

5 de mayo de 2012

cazadores de sombras publicacion 30

Al abrir la tapa de la trampilla escaparon algunas cucarachas, hormigas, y más insectos en busca de luz solar.
Clary contuvo las ganas de gritar ante el tamaño de los insectos, apenas el más pequeño medía cinco centímetros.
Al entrar, todo estaba oscuro, tan solo unos tramos de luz se filtraban por la entrada. Alec sacó su piedra de luz, e iluminó la estancia. La joven estaba a punto de dar un paso al frente, cuando Jace la retuvo.
-¿Qué?
-Has estado a esto, de poner un pie en la tumba.
Clary lo miró, un simple paso en falso, y adiós.
-Hey chicos, mirar, ¿Qué es eso del fondo?
Los dos miraron en la dirección que les marcó Alec. Un ‘altar’ con una cajita plateada.
-¿Qué es eso?
-Voy yo.
-No, Jace, por favor.
-Sí, tengo que ir.
En ese momento, el objeto que el Ángel Raziel les había dado, empezó a vibrar y proyectar luz de su interior. Clary lo cogió y vio de nuevo la flecha que allí los había conducido.
La siguió y llegó hasta la caja, volvieron a aparecer unas palabras en la pantalla ‘dimitte pondus proelii cave tibi, quod petis, est lectus.’ Lo tradujo, <<El peso libera la batalla, ten cuidado, pues lo que buscas está en la caja>> <<Eso significa, que si la muevo y no pongo algo del mismo peso en su lugar, se liberará una batalla>>

4 de mayo de 2012

cazadores de sombras publicacion 29

Una flecha les mostraba el camino, llegaron a un lugar extraño, un lugar en el que ni Jace ni Alec habían estado. Un pequeño bosquecillo aparecía delante de ellos, de repente, la flecha apuntaba junto unos árboles, unos sauces llorones. Al llegar junto a ellos se desactivo, y la flecha desapareció. Una frase apareció en la pantalla ‘Sub totum lignum est obscurior’ <<Bajo el árbol todo es más oscuro>>
-Bajo el árbol todo es más oscuro.
Clary miró a Jace, ella misma lo había traducido, y mejor de lo que había pensado.
-Te equivocas-Dijo Alec- lo has traducido mal, dice…Bajo el árbol no está claro.
-Tú eres el experto.
-Bueno y… ¿Qué significa?
-Bueno,-Dijo Jace-solo hay un modo de averiguarlo, si ha parado aquí, y nos ha dejado esta pista, significa que hay algo debajo del árbol.
Cavaron durante media hora, hasta que una trampilla de madera apareció bajo la tierra.
Jace grito de júbilo, mientras que Clary divagaba entre abrirla, o dejarla como está.
-¿A qué esperáis chicos? ¿A que caiga un rayo con un mensaje? ¡Vamos!

3 de mayo de 2012

cazadores de sombras publicacion 28



-Muchas gracias. ¿Dónde podemos encontrar la estela de Valentine?
El Ángel miró a la joven.
-No tienes que tener prisa Clarissa Morgenstern.
A pesar de la tranquilizadora voz del ente. Clary seguía ansiando encontrar la estela de aquel hombre que había hecho a su hija unos meses imposibles.
-Yo no sé donde se encuentra el objeto de vuestra búsqueda, he de esperar a que el Señor me llame, y me diga donde se encuentra.
Esperaron varias horas, hasta que una campana sonó en el ambiente, El ser se levantó en vuelo y fue al cielo.
Pasaron diez minutos antes de que el Ángel volviera a bajar al suelo.
Al volver, portaba un objeto extraño, de un metal oscuro, con tramos plateados.
-Esto-Dijo Raziel-Es lo que os ayudará a encontrar la estela de Valentine Morgenstern.
Se lo entregó a Clary, quien lo cogió con cuidado. Pesaba más de lo que parecía en la mano de Raziel.
-Muchísimas gracias.
Clary lo miraba a los ojos.
El cacharrito poseía una pantalla dorada, con runas que Clary no conocía, pregunto a Jace, quien le dijo que lo más probable es que fueran runas ancestrales, muy antiguas, aquello la tranquilizo.

28 de abril de 2012

cazadores de sombras publicacion 26

Magnus sonrió, sus ojos eran burlones, todo les decía que Magnus quería mucho Alec.
En Alacante, todo estaba revuelto. Jace, Alec y Clary se dirigieron a las catacumbas de la ciudad. Todo estaba oscuro, no se veía nada, no había tramos de luz que te ayudara a saber que, o, quien pisas.
Tras mucho buscar en un sitio tan lúgubre salen al exterior, pero se encuentran algo que no pensarían nunca.
Raziel.
Todos lo miraban con la boca abierta, tres pares de ojos curiosos lo miraban a la iluminada cara, sus blancas alas estaban desplegadas, y vestía una túnica de seda blanca, con pequeños bordados de oro el borde del cuello.
-Nefilims, el Señor me mando en vuestra ayuda. Quiere que encontréis la estela de Valentine Morgenstern.
Todo era silencio, incluso los pájaros habían dejado de cantar.
-E… ¿Eres el Ángel Raziel?
Alec tartamudeaba, sin embargo, Clary y Jace, lo miraban con respeto.
-Así es, Lightwood. El Señor me ordenó que viniera en vuestra ayuda.
Jace cerró los ojos, la luz le quemaba los ojos, tan solo Clary permaneció con los ojos abiertos.